Princesas

Princesas

Esta es la historia de dos mujeres, dos putas, dos princesas. Caye tiene casi treinta años, el flequillo de peluquería y un atractivo discutible, de barrio. Zulema es una princesa desterrada, dulce y oscura, que vive a diario el exilio forzoso de la desesperación. Lleva siempre encima una fotografía de su hijo y la diferencia horaria que la separa de su país metida dentro, por eso llora a veces a destiempo. Cuando se conocen están en lugares enfrentados: son muchas las chicas aquí que ven con recelo la llegada de inmigrantes a la prostitución, les restan espacio y clientes con su exotismo, abaratan los precios, dificultan su difícil trabajo. Caye y Zulema no tardan en comprender que, aunque a cierta a distancia, las dos caminan por la misma cuerda floja. Funambulistas experimentadas, hacen equilibrios cada noche por el alambre afilado de los arcenes. Como los héroes de los cuentos, se disfrazan a veces en las cabinas, en los ascensores. Como ellos, tienen dos identidades, dos nombres, dos vidas. La real y la otra, la que nadie conoce, que también es real. Esta es su historia, la historia de un descubrimiento imprevisto: el de uno mismo en el otro, en aquel al que imaginábamos un enemigo. La historia de su complicidad, que es casi un pacto. Ese que, secretamente, sin darse apenas cuenta, firman a diario Caye y Zulema: dos mujeres, dos putas, dos princesas.

Texo de Fernando León de Aranoa

Entrevista a Fernando León de Aranoa revista Página Abierta

(Página Abierta, 163, octubre de 2005)

For privacy reasons YouTube needs your permission to be loaded. For more details, please see our Política de privacidad.
I Accept

septiembre, 2005 |Categories: En la Cultura|