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Por la muerte de una de nuestras compañeras

Se ha detenido al presunto asesino de una joven, que ejercía la prostitución en el Paseo de Camoens, tal y como ya han informado los medios de comunicación. Las vidas humanas deberían tener, todas, el mismo valor, sin embargo parece que no es así si te dedicas a la industria del sexo.

El ambiente generalizado de desprecio absoluto hacia las mujeres que ejercen la prostitución, una actividad legitima y útil para mantener su propia independencia económica, conlleva que en ocasiones algunos individuos se vean reforzados e incluso “animados” a actuar contra ellas.

“Vamos a limpiar la prostitución de las calles”, “vamos a barrer”, esta es la frase que se oye a menudo entre algunos –bastantes- políticos, instituciones y ciudadanos. Hay gente que lleva a la práctica estas sentencias. Ni más ni menos.

Desde el Colectivo Hetaira pensamos que se acabará con la violencia que sufren las trabajadoras del sexo el día en que el estigma que recae sobre ellas desaparezca. Este estigma sólo es posible si les dotamos de derechos, derechos humanos elementales. Y es responsabilidad de las instituciones públicas locales, autonómicas y estatales que esto cambie. Es responsabilidad de TODA la sociedad. Mientras no sea así, muchas de ellas estarán expuestas a seguir sufriendo este tipo de agresiones. Mientras se siga tratando a las trabajadoras del sexo como “basura” algunos individuos se verán animados a hacer desaparecer sus cuerpos en un contenedor.

La muerte de nuestra compañera es la máxima expresión de la violencia que sufren cotidianamente. Ahora no les permitimos trabajar ni ganarse la vida y les vamos acotando las zonas donde trabajar o nos limitamos a expulsarles de unas zonas a otras de nuestra capital, tratándolas como delincuentes, como viene sucediendo durante todo el mes de agosto en la calle de la Montera y en la Casa de Campo. Mientras tanto, desde el Colectivo Hetaira esperamos la contestación del Gobierno municipal a la solicitud de entrevista que hicimos el pasado mes de julio para abordar todas estas cuestiones. Esto es lo que les preocupa la vida de las trabajadoras del sexo.

Ha sido especialmente duro para sus compañeras el escuchar todo tipo de comentarios sobre los posibles móviles de su muerte. Se ha especulado con estereotipos manidos sobre la prostitución. Se ha hablado de mafias y extorsiones, como si esto aliviara la responsabilidad de nuestra bienpensante sociedad. Se ha hablado de falsos estereotipos etnocéntricos sobre ritos (como si la religión no formase también parte de nuestra cultura). El alcalde de Boadilla del Monte se apresuró a decir que en ningún caso se trataba de un vecino de la localidad, como si mantener la “buena imagen” de un pueblo fuera lo único importante, más que el esclarecimiento de la muerte de una joven de 20 años.

Agradecemos en esta ocasión la rápida actuación de las fuerzas de seguridad en la investigación y búsqueda de los responsables del asesinato; así mismo desearíamos una protección real para todas las mujeres que ejercen la prostitución en nuestras calles y plazas, que no consista exclusivamente en “vigilarlas” a ellas sino en protegerlas de desalmados como éstos.

Nuestra compañera viajó desde Sierra Leona, un país permanente en guerra, hasta el Estado español esperando encontrar un lugar supuestamente “civilizado” para vivir y trabajar y se encontró con el rechazo, el desprecio, la violencia y la muerte.

Viernes, 29 de agosto de 2003

 

agosto, 2003 |Categories: Comunicados de Prensa|